Onyx se fabrica utilizando fibra de carbono y nailon para crear un material reforzado que se considera el material perfecto para la impresión 3D.
En comparación con otros materiales que se utilizan en la impresión 3D, Black Onyx® ha demostrado tener una mayor resistencia a la flexión, así como una mayor temperatura de deflexión térmica, lo que lo convierte en el ideal para ser utilizado en sectores que requieren componentes fuertes, como la industria del automóvil y el sector de la defensa.
Durante mucho tiempo, la impresión 3D no se consideró viable en la fabricación general, ya que introducía muchos obstáculos que debían superarse para crear piezas fuertes y utilizables. La lentitud del tiempo de creación, los posibles errores al imprimir y la falta de resistencia de los productos fabricados hacían que muchos fabricantes se aferraran a los métodos tradicionales en lugar de introducir la impresión 3D en sus sistemas. Con el tiempo, sin embargo, estos problemas se han resuelto, dando lugar a un nuevo método de fabricación que permite mayores niveles de precisión, así como posibilidades únicas para resolver problemas únicos, lo que se conoce como fabricación inteligente.
Dentro de las industrias automovilística y aeroespacial, la impresión 3D ha permitido la creación de piezas que permiten una seguridad adicional, así como piezas únicas que serían difíciles de producir utilizando métodos tradicionales. En los últimos años hemos visto que Onyx® se utiliza en aviones, deportes de motor y maquinaria, y que muchas empresas ven la impresión 3D como un método para producir piezas que antes no habrían sido posibles o habrían sido demasiado caras de producir/comprar.